Durante
el año 2008, el proceso de descentralización
en el Perú se ha mostrado bastante expectante, con
una importante normatividad relacionada con esta reforma,
así como con una relativa movilización de
diversos actores reclamando por reformas que contribuyan
al fortalecimiento de la descentralización. Podemos
destacar un mayor protagonismo de los Presidentes de los
Gobiernos Regionales como interlocutores de propuestas descentralistas
frente al Gobierno Nacional, logrando una serie de resultados
favorables. Los últimos cambios en el equipo ministerial
del Gobierno Nacional ocurridos en el mes de octubre del
2008, frente a una crisis política gubernamental,
ha permitido que algunos representantes descentralistas
asuman responsabilidades nacionales con un explícito
compromiso de acelerar la descentralización.
En el marco nacional de la reforma de Estado, luego
de la aprobación de la nueva Ley Orgánica
del Poder Ejecutivo en diciembre del 2007, se sigue trabajando
lentamente en su reglamentación, aunque se avanzó
algo en la puesta en marcha del llamado Consejo de Coordinación
Intergubernamental, instancia que se pretende sea la más
importante en la articulación de los tres niveles
de gobierno. Igualmente se han trabajando en las normas
de organización y funciones de cada uno de los ministerios
para que estén más acordes con los planes
de transferencias de competencias y funciones a los ámbitos
subnacionales.
Cabe resaltar la aprobación de unos 100 decretos
legislativos como parte de la delegación de facultades
del Congreso al Ejecutivo en el marco de la implementación
del Tratado de Libre Comercio con los Estados de Unidos,
habiéndose observado la falta de voluntad política
para poner en discusión ante las autoridades subnacionales
y la ciudadanía en general el contenido de tales
normas aprobadas sumariamente y ahora varias sujetas a revisión
y hasta derogatoria.
En el año 2008 se ha implementado formalmente un
plan más intenso de transferencia de funciones y
competencias a los Gobiernos Subnacionales (mayormente Gobiernos
Regionales), sin embargo no ha estado acompañado
de mayores recursos financieros y logísticos para
implementar las trasferencias otorgadas con garantía
de una mayor calidad en el desempeño, deviniendo
en muchos casos como una medida administrativa poco efectiva.
Para el caso de los Gobiernos Municipales en este período
no ha habido un plan explícito de transferencias,
por el contrario, las que corresponden a los programas sociales
aun no culminan y transita por un camino confuso en cuanto
a las competencias de los sectores involucrados.
En términos de descentralización fiscal, se
ha notado una mayor participación de los Gobiernos
Subnacionales en el presupuesto público, así
como una mayor capacidad de inversión, mejorando
su desempeño en comparación con el Gobierno
Nacional, faltando un seguimiento y evaluación más
rigurosos, situación que puede cambiar con los reajustes
en la metodología de ejecución presupuestal
que ha empezado a implementarse en la gestión pública.
Cabe reiterar que la mayoría de los recursos existentes
siguen proviniendo en su mayor parte de las transferencias
realizadas por el Gobierno Central y sujetos a su discrecionalidad.
Y que la principal fuente de ingresos complementarios es
la del canon por la extracción de recursos mineros
y de hidrocarburos, favoreciendo inequitativamente a algunos
Gobiernos Subnacionales. Esta fuente se ha incrementado
significativamente debido al aumento de los precios internacionales
de los minerales, generando una mayor recaudación
fiscal pero de naturaleza temporal que ya está empezando
a disminuir por efecto de la actual crisis financiera y
recesiva internacional.
Una medida cuestionada por la mayoría de Presidentes
de Gobiernos Regionales ha sido la ampliación de
los recursos del llamado Fondo de Promoción a la
Inversión Pública Regional y Local (FONIPREL)
a costa de la reducción de la transferencia financiera
a los Gobiernos Subnacionales que estaba orientada a financiar
inversiones públicas directas. Siendo importante
dicho fondo nacional para estimular innovadoras y buenas
iniciativas de proyectos, su cuestionamiento va dirigido
a que reduce la autonomía y capacidad de decisión
de las autoridades subnacionales y su manejo es centralista
y discrecional.
Por otro lado, sigue pendiente la puesta en marcha de un
plan nacional de desarrollo de capacidades para una gestión
pública más eficiente, encontrándose
en su etapa de formulación y consulta, aun cuando
se posee importantes recursos financieros a ser aprovechados
para su pronta ejecución en condiciones básicas
de acuerdo y concertación entre los tres niveles
de gobierno para que las acciones sean más viables
y con resultados sostenibles.
Otro aspecto de interés nacional y de potencial repercusión
descentralista es la implementación del Centro de
Planeamiento Estratégico (CEPLAN) y su correspondiente
sistema nacional, luego de varios años de espera,
a pesar de que la nueva ley que ahora pone en marcha este
mecanismo es más restrictiva que su predecesora en
cuanto a representatividad y descentralización.
En el campo de la transparencia, podemos señalar
que han mejorado los espacios (portales) de información
de los Gobiernos Regionales, no así de los Municipios,
además de diversas normas que se proponen la creación
de un sistema de información sobre la gestión
pública, la simplificación y transparencia
en las contrataciones y adquisiciones del Estado, un portal
de información sobre el cumplimiento de compromisos
de los partidos políticos, un mecanismo de consulta
ciudadana on-line, entre otros. Sin embargo, aún
falta mucho por hacer y la Defensoría del Pueblo
informa sobre una serie de conflictos que involucran a los
Gobiernos Subnacionales que llegan hasta finales del 2008
a un 20% del total (17% a locales y 3% a regionales), mayormente
por problemas de corrupción y luego por negativa
a la rendición de cuentas, afectando la legitimidad
y credibilidad de dichas autoridades
Sobre la situación del asociacionismo subnacional,
durante el 2008 ha habido un mejor posicionamiento público
de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales, con importantes
canales de comunicación y negociación con
el Gobierno Central. Desde los Municipios, han aumentado
las mancomunidades facilitado por su reglamentación,
aunque falta que se regule temas como la participación
de los Gobiernos Locales en proyectos de inversión
conjunta y la fusión de municipalidades distritales.
Una debilidad existente es la escasa relación y coordinación
entre los Gobiernos Regionales y los Gobiernos Locales que
potencie el rol de los espacios subnacionales.
En este escenario, diversas instituciones
sociales, políticas y académicas a través
de una serie de foros han venido promoviendo una discusión
nacional para el ordenamiento y concertación de una
agenda de prioridades que contribuya a consolidar el proceso
descentralista como la reforma de Estado más importante
hasta ahora propiciada.
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