Partimos de señalar que según datos oficiales, a finales del 2008, Bolivia habría crecido 6,7% en su Producto Bruto Interno en los últimos doce meses, la tasa más alta de los últimos 30 años. Sería la primera vez que Bolivia supera los 5 puntos porcentuales de crecimiento, situación extraña en un escenario tan difícil caracterizado por la polarización social y política muy extendida y por las renegociaciones de los beneficios de las grandes empresas internacionales a favor del Estado que hubiera significado un retraimiento de capitales. Sin embargo en este mismo escenario ya en el 2008 se ha empezado a sentir los efectos de la crisis financiera internacional sobre la producción y los precios de los minerales, que sirve de sustento a un porcentaje muy importante de los recursos económicos fiscales. Se prevé que para el 2009 habrá algunos recortes en la transferencia a los Gobiernos Subnacionales como parte de la crisis señalada pudiendo afectar los compromisos de inversión ya establecidos.

Respecto al proceso de descentralización en Bolivia debiera ser analizado fundamentalmente en el escenario político de la reforma constituyente y de las reacciones autonomistas de diversos departamentos bolivianos de la llamada media luna, los mismos que se caracterizan por ser de mayor producción interna y generación de ingresos y rentas, haciendo más compleja la confrontación política. En ese marco hay diversos hitos como:

 
- La aprobación por mayoría en la Asamblea Constituyente de la nueva propuesta de Constitución Política del Estado, el pasado 09 de diciembre del 2008 en la ciudad de Oruro.

- Los referéndum autonomistas del 2 de julio que pusieron en consulta y aprobaron las propuestas de Estatutos Autonómicos de cívicos y prefectos de los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.

- El referéndum revocatorio del gobierno central y de los gobiernos subnacionales, convocado por el Gobierno Central, realizado el 10 de agosto del 2008.

- La negociación política para consensuar los principales aspectos contenidos en el documento de la nueva Carta Magna.

- La discusión de un nuevo Pacto Social que convoque y comprometa a los diversos niveles de gobierno.

- La convocatoria a referéndum para aprobar la nueva Constitución Política en base a los consensos negociados, para el 25 de enero del 2009 y, de ser así, la convocatoria a elecciones presidenciales y de Asamblea Legislativa Plurinacional para el 6 de diciembre del 2009.

Todos estos hechos le han dado al tema de la descentralización un cariz mayormente político, entrampado entre opciones divergentes sobre la gobernabilidad, el manejo fiscal y el estilo de crecimiento que le correspondería a Bolivia, situación que ha generado una relativa confusión respecto a las reales intenciones descentralistas ya sean provenientes del Gobierno Nacional como de los Prefectos y Alcaldes en los ámbitos subnacionales y que simbolizan las salidas autonomistas y de recuperación de derechos y competencias en el manejo de los beneficios tributarios generados por la extracción de recursos naturales no renovables (principalmente Santa Cruz y luego Tarija, Beni y Pando).

Cabe señalar como un indicador político -que interesa al proceso de descentralización- que en el referendo revocatorio a las autoridades nacionales, las estadísticas mostraron un 67.41 % a favor de la ratificación y un 32.59% en contra. Estos resultados evidencian un triunfo para la gestión gubernamental nacional, aunque a la vez muestra una realidad tomada en cuenta en los posteriores esfuerzos de negociación. Y es que la minoría porcentual de oposición se concentra en 4 departamentos con mayores recursos fiscales y los poderes económicos más significativos.

Estas negociaciones se han dado entre las principales fuerzas políticas y representantes de las prefecturas departamentales y continúan para arribar a pactos que faciliten la aprobación más consensuada de la nueva Carta Magna en el referéndum para el 25 de enero del 2009. De aprobarse la Carta Magna Bolivia tendría dos tipos de administración descentralizada, cuatro Gobiernos Departamentales Autónomos y cinco Prefecturas Departamentales

En cuanto a la transferencia fiscal, según la información del Gobierno Nacional, el año 2008 se ha entregado más recursos a los municipios, prefecturas y universidades que lo realizado en los doce años anteriores, a partir de las diversas fuentes utilizadas, mayormente del Tesoro General de la Nación (TGN); del Bono Juancito Pinto; y de la Renta Dignidad.

A pesar de las dificultades mencionadas, se han dado acciones importantes en relación al desarrollo de capacidades, tales como el compromiso de cumplir con la Ley que establece la constitución de la Escuela de Gobierno (con la creación de un Centro de Capacitación Municipal), una mayor capacitación de las autoridades mujeres, la incorporación de temas de gestión ambiental y la ampliación de instrumentos de capacitación (como el medio on line), entre otros.

Durante el 2008 la participación ciudadana en los procesos de descentralización se ha ejercido mediante los instrumentos de vigilancia y rendición de cuentas ya existentes, que ha generado la inmovilización de cuentas a 53 municipios por diversos problemas de gobernabilidad. Además de ello, la participación social se ha manifestado en diversos procesos plebiscitarios y en una serie de acciones, no siempre pacíficas, en el marco de la elaboración de la nueva Carta Magna y de las pugnas autonomistas y de juego de poderes entre el Gobierno Nacional y los Gobiernos Subnacionales.

El asociacionismo municipal se ha fortalecido en ese mismo escenario político, asumiendo roles importantes en los mecanismos diversos de negociación con el Gobierno Nacional y con las Prefecturas, principalmente en torno ha llamado pacto fiscal. Las mancomunidades, por su lado, realizaron su VI Encuentro Nacional priorizando la discusión de sus roles en la nueva Constitución Política, en particular las implicancias de la transformación de las mancomunidades en Regiones (estructura de Asamblea Regional electa).

La discusión sobre los mecanismos de transparencia en el manejo de los recursos fiscales ha sido lo más sensible en el año 2008, buscándose compromisos para formular las bases de un pacto en este sentido (en particular sobre el uso de recursos provenientes de los hidrocarburos). También se aprobaron mecanismos de control social y transparencia para el referéndum revocatorio de Presidente y Prefectos. En cuanto a la transparencia en el manejo del nuevo referendo sobre la aprobación de la Carta Magna, debiera tener menos preocupaciones si se considera que está en debate un pacto político asumido por las principales fuerzas y representaciones.
     
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